lunes, 16 de octubre de 2017

Caminos

Cuántos caminos dibujados
entre los árboles
cuántos caminos se abren
ante la mirada atenta
cuántos caminos a la espera
de tu decisión.








ADIVINA ¿QUÉ GUARDO EN ESTA CAJA?



ADIVINA ¿QUÉ GUARDO EN ESTA CAJA?
Una invitación para volar con la imaginación!!
Espectáculo de cuentos y canciones.
Más que espectáculo es un encuentro con amigos. 

Es ahora un momento para compartir con todos la alegria de contar, quiero festejar la vida en Argentina y agradecer con este encuentro el cariño y la confianza de que me han dado, niños, niñas, familias, docentes, artistas, periodistas, mi familia, mis amigos.
Así que los invito el 11 de noviembre a las 19 hs, en la sala mayor del Centro Municipal de Cultura.
Cuentos y canciones en ADIVINA ¿qué guardo en esta caja? 
En estos días les dejaré más información!!

domingo, 23 de julio de 2017

CUENTOS QUE TRAE EL VIENTO EN VACACIONES

VACACIONES
La Subsecretaría de Cultura invita a todo la comunidad al espectáculo de narración "CUENTOS QUE TRAE EL VIENTO" historias para compartir en familia, con ANYELA CUÉLLAR.

MIÉRCOLES 26 DE JULIO A LAS 16 HS
Entrada Libre y gratuita.

Una propuesta hilada por el viento donde se conjugan varios lenguajes expresivos que realzan la narración escénica. Una invitación a volar con la imaginación.

ANYELA CUÉLLAR es colombiana,  radicada en Argentina desde 1994.
Licenciada en Educación Preescolar. Narradora, capacitadora. Desde el año 2001 se dedica a la narración de cuentos, especialmente para niños. Sus espectáculos están matizados con canciones, trabalenguas, poemas y algunos objetos.

Con sus espectáculos ha recorrido jardines, escuelas, centros culturales, comunitarios y ha compartido su trabajo en el rincón infantil de la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires y en diversos encuentros nacionales e internacionales.
En la web se la puede conocer a través de su blog:www.pintapalabras.blogspot.com.ar

martes, 25 de abril de 2017

Memoria para armar

La Dictadura contada a los más chicos

Memoria para armar

 LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL 

"Un pueblo con memoria es democracia para siempre": un recorrido por los libros para chicos y jóvenes publicados en Argentina con la dictadura como eje temático, y una actualización en cuatro recomendaciones a cargo de Sandra Comino en vísperas del Día Nacional de la Memoria.
Ph Eugeni Forcano
Ph Eugeni Forcano
Por Sandra Comino.
Se puede comenzar con una lista. Las primeras obras que incursionaron en la temática de la dictadura en Argentina, en el ámbito de la LIJ, fueron Cruzar la noche, de Alicia Barberis (1996); Los sapos de la memoria, de Graciela Bialet (1996) y El mar y la serpiente, de Paula Bombara (2002). Aparecieron cuando se hablaba poco (o casi nada) del tema y no se leía al respecto en las escuelas. También son dignas de mención Piedra, Papel y Tijera, de Inés Garland (2009); Origami, de Eduardo González (2011) y Prohibido soñar, de Carlos Marianidis (2012), entre otras obras posteriores. Y es que poco a poco el tema fue abordándose desde distintos géneros, y se fue pensando además en la recepción desde diferentes edades (aunque se lo niegue, lo cierto es que desde la edición están instalados en este territorio, aunque todos esperamos que lo trasciendan).
Aquí, para abultar aquella lista, compartimos cuatro libros “necesarios”. Son tres ficciones y uno teórico, que integran la producción de los últimos años.

Manuela en el umbral
Mercedes Pérez Sabbi
Una ficción con contexto histórico que transcurre en 1984. Manuela vive con su tía y su prima en un pueblo llamado Los Aromos. Manuela canta muy bien y prefiere cantar a hablar porque las palabras no le aparecen, están desordenadas, y por eso anda siempre callada. Manuela no ve a sus padres desde hace tiempo y tampoco sabe mucho de ellos. Le cuentan que canta lindo como su mamá, de quien conserva cartas que guarda en una caja. También tiene una foto y el recuerdo de una noche oscura.
Manuela no puede entender algunas cosas y sus reflexiones crecen junto con las del lector para llegar a cruzar el umbral y conocer el gran secreto. El mundo narrado, también desde la imagen por Muriel Frega, recrea la época desde el mobiliario, la ropa y detalles que nos trasladan a los años de comienzo de la Democracia. El pueblo tiene una atmósfera aparentemente apacible, casi romántica desde la ilustración, pero empiezan a develarse ciertos hechos que generan incertidumbre para Manuela hasta que descubre que lo que pasó en el país tiene que ver con su vida. Y que no todo lo que le contaban era cierto.
Es una novela recomendada a partir de los diez años. Una historia llena de ternura, tristeza, ausencias y nostalgia.

Quién soy
Relatos ficcionalizados, con contexto histórico, basados en personajes reales que llevan en los cuentos los nombres verdaderos. Son historias de nietos recuperados. Quien soy o ¿Quién soy? (se puede leer de las dos maneras) es un libro en el que cuatro escritores y cuatro ilustradores (Bombara-Singer, Rivera-Wernicke, Andruetto-Istvansch y Méndez-Bernasconi) nos acercan historias de chicos que recuperaron su identidad gracias al trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo.
Los autores se entrevistaron primero con los protagonistas y luego escribieron la historia. Además de los cuentos, el libro tiene una explicación de cómo se escribió ese relato con apreciaciones del autor y fotos de los protagonistas. Es un libro que podríamos ubicar como cercano al relato histórico, con el preciosismo de la escritura literaria que reconstruye un período nefasto para contar historias personales con un trabajo de documentación y de verdadero encuentro.
Cada cuento es una historia de miedo, de terror, de angustia, aunque todos pudieron encontrar un día a alguien que de alguna manera ayudó a reparar su vida, porque estos son nietos que sí recuperaron su identidad. En el último cuento, por ejemplo, “Querido melli”, escrito por Mario Méndez, la historia es la de Sabrina, que es la nieta recuperada número noventa y seis que busca a su hermano mellizo.

Los que volvieron
Márgara Averbach
Es una novela inspirada en un acontecimiento real. Un grupo de chicos de una escuela de Santa Fe investiga un hecho, que fue noticia en su pueblo, de una pareja que enterraron como NN (ningún nombre) en el cementerio local. En principio, el nacimiento de esta historia tiene que ver con Yves Domergue y Cristina Cialceta, pero (dicho por su autora) es (también) otra historia que “va como un eco... nunca en contra, nunca en competencia”. Por un lado, porque siempre la ficción construye otro relato. Por otro, porque aquí hay una decisión (o intención) de que así sea. Lo más importante es que Los que volvieron son dos chicos a quienes un grupo de jóvenes ayudó a encontrar su identidad muchos años después de su muerte.
La novela está narrada por numerosas voces que van componiendo la trama con un suministro de la información minucioso que permite un suspenso y una tensión que se mantiene hasta el final. La narradora principal es una integrante del grupo que junto a Ju, el Negro, Lau y Adri descubren la vieja noticia que deciden investigar. El hecho primordial desovilla otras historias de los chicos que tienen ancla en el pasado. Los que se perdieron tienen voz en la historia, también un hermano, que es quien no deja la búsqueda, la madre, que no pudo buscar, un empleado judicial y el loco del expediente. Hay voces estremecedoras que reconstruyen la época, una presencia del pasado que por momentos asfixia y un presente que muestra a un pueblo que no será el mismo a partir de ese hecho que gracias al equipo de Antropología Forense se pudo esclarecer.

Leer al desaparecido en la literatura argentina para la infancia
Ignacio L. Scerbo
Para quien esté interesado o desconozca acerca de la ficción entroncada en dictadura, este libro teórico de la colección La ventana indiscreta (ensayos sobre LIJ, Comunicarte), incluye un análisis de obras, con esta temática, editadas para la infancia. Ignacio Scerbo tiene una mirada inédita sobre la literatura argentina y construye un corpus de lecturas sobre el ideologema (en términos de Bajtin) del desaparecido. El libro nos introduce en cómo ingresa la temática del desaparecido en la LIJ que no evade la historia en la ficción.
“Trabajar el pasado, tramitarlo, nombrarlo son acciones éticas que en nuestro país se vuelven necesarias”. En este sentido hay una búsqueda de distintas posiciones sociales puestas a dialogar sobre un mismo tema. Algunos discursos reivindican a las víctimas del terrorismo y otros hacen hincapié en la pérdida. Reflexiona sobre la carencia de una política de escritura en general, cómo en la LIJ abundan mundos cercanos a chicos de clase media y que gracias a la influencia de los cambios históricos y sociales se abrió un camino a ciertas temáticas antes ignoradas. También hay una pregunta que cruza el mosaico de lecturas: ¿será la LIJ un modo de captar el mundo infantil y juvenil?
Algunos autores de las ficciones que integran el análisis de Scerbo en el libro son: Silvia Schujer, Esteban Valentino, Paula Bombara, Graciela Bialet, Graciela Montes y Oche Califa, entre otros.
https://www.eternacadencia.com.ar/blog/libreria/lecturas/item/literatura-y-memoria-cuatro-libros-claves.html

LA LÍNEA

espectaculos
DOMINGO, 3 DE ABRIL DE 2016
CHICOS

“La línea” como símbolo del libro-álbum

Lo más sorprendente es la potencia y actualidad que tiene este álbum, que a más de cuarenta años de su publicación sigue hablando a los chicos y a los grandes de hoy de cómo el hombre puede transformar la historia.
 Por Karina Micheletto
Línea: sucesión de puntos.
Historia: sucesión de hechos.
Los puntos hacen la línea.
Los hombres hacen la historia.
Pasaron más de cuarenta años desde que Beatriz Doumerc y Ayax Barnes concibieron La línea; cuarenta años desde que la Casa de las Américas le diera su prestigioso premio y una tirada de cien mil ejemplares, cuarenta desde que la última dictadura cívico militar prohibiera su circulación en la Argentina y obligara a sus autores al exilio. Hoy La línea es todo un símbolo del libro-álbum, citado como ejemplo de un concepto al que se llegó antes de que siquiera existiera esa denominación, libro-álbum. Pero lo más sorprendente es la intacta potencia y actualidad que tiene esta historia, que sigue hablando a los chicos y a los grandes de hoy de las líneas, de los hombres, de la historia. Y de lo que los hombres pueden hacer para transformar esa historia. Reeeditado por Ediciones Del Eclipse, con una valiosa separata informativa, y con una increíble historia alrededor del cambio de color de su línea, será presentado el próximo miércoles a las 19 en la biblioteca La Nube, Jorge Newbery 3537.
La línea sigue resultando sorprendente por el modo en que el texto escrito y el gráfico cuentan una historia, generando de este modo un nuevo lenguaje: no podría leerse uno separado del otro; y uno junto al otro, dicen mucho más de lo que podrían decir de manera separada. Dicen juntos, y solo juntos, algo más. Pasaron varias décadas hasta que ese concepto, que es justamente el del libro-álbum, apareció como una forma de hacer libros (a veces mal entendida, pero ese es tema de otra nota). Doumerc y Barnes lo hicieron además de un modo escaso en estos tiempos de despliegue gráfico y digital: mostrando que, con una línea y dos colores –negro y rojo, en el original que ahora se retoma– se puede contar una historia. Y se puede contar la Historia. Sin que esta sencillez de recursos reste humor, ternura, ingenio, capas de sentido y profundidad.
“Sin dudas éste fue un libro hecho a cuatro manos, el diálogo entre texto e imagen es perfecto. Los autores supieron no superponerse, no repetir en el texto lo que la imagen ya decía”, analiza Istvansch, responsable de esta reedición como director editorial del área infantil de Del Eclipse. “Ellos supieron entender que el lector iba a saber leer tanto la imagen como la palabra, en un momento en que los textos sobreabundaban sobre lo ya dicho por las ilustraciones. Entendieron que había que confiar en la capacidad lectora del otro, sobre todo si ese otro es un niño (aunque este es un libro tanto para chicos como para grandes, obviamente)”. El ilustrador y diseñador describe la obra de Barnes como “un trabajo maestro”: “La síntesis es toda una lección, es un libro que necesitaba de apenas esa línea para crear ese hombrecito. Si lo hubiera hecho con más detalles o más colores, no estaríamos hablando de esto ahora. Es un trabajo que habla del poder del símbolo, del ‘menos en más’, de que con apenas un elemento se puede construir un mundo”.
Las sucesivas ediciones de La línea aparecen analizadas en la separata informativa, con un texto de la investigadora Flavia Krause. La primera es de 1975, de Granica, y para fin de ese año aparece el premio de Casa de las Américas y su edición cubana, de cien mil ejemplares. Los autores, que habían llegado el año anterior a Buenos Aires exiliados del Uruguay en dictadura, casi no llegaron a disfrutar de ese gran momento y reconocimiento: unos meses después, la dictadura cívico militar argentina los prohibiría, en un decreto con nombres y apellidos, que los obligó a un inmediato exilio. En Barcelona, Granica hizo otra edición, en 1977. Y luego no hay nada hasta 2003, cuando Del Eclipse hace una reedición en la que, misteriosamente, la línea pasa a ser azul. ¿Por qué?
“En 2002, cuando decidí reeditar este libro por primera vez, como uno de los cinco primeros títulos de la colección Libros-álbum del Eclipse, todavía no existían en el mercado local este tipo de libros, sólo llegaban algunos importados. La idea de ‘álbum’ no era nada frecuente en el mundo editorial, era un concepto que manejábamos apenas algunos especialistas. Esta iba a ser la primera colección de álbumes del país. Se la propuse a Rosario Charquero (la dueña de ediciones de Eclipse, fallecida en 2011), con todos los riesgos que implicaba: algo totalmente distinto (los libros ni siquiera iban a tener el mismo formato, diseño y tipografía, sino que justamente la colección se definía por su género, álbum), en una editorial pequeña, ¡y en plena crisis!”, recuerda. “Pensé en La línea porque en ese momento hacía 27 años que no se reeditaba, pero nunca dejó de estar presente entre los investigadores de libros de imágenes de Latinoamérica, es un libro que marca un antes y un después. Pero una disyuntiva inesperada nos puso en jaque. Un grupo de lectores de la maqueta que se hace antes de mandar a imprimir, observaron algo en relación a la futura venta en escuelas, que es el ‘gran’ mercado de los libros infantiles: ¿una línea roja y un final rojo? ¡Izquierda, comunismo! Habíamos pasado ya veinte años de democracia, así que nos desconcertó totalmente. Y claro, nos hizo temer por las posibilidades del libro. Necesitábamos ofrecer lo mejor, pero también necesitábamos venderlo. Le planteamos estas inquietudes a Beatriz Doumerc, y entre todos decidimos cambiar el color de la línea. Que pasó a ser azul”.
La colección fue un éxito y el libro también, con muchas reimpresiones y compras del Ministerio de Educación de la Nación, que aseguraron su presencia en escuelas y bibliotecas de todo el país. “Creo que el cambio a azul del color de la línea fue un acierto para aquel momento, necesitábamos poner en el mercado un tipo de libro totalmente desconocido en el país, y no podíamos empezar con el miedo a los reparos que esos lectores habían manifestado, no podíamos empezar dudando de cómo reaccionaría el mercado de las escuelas”, evalúa hoy Istvansch. “Pero siempre me quedaron las ganas de hacer una reedición volviendo al rojo. Se retrasaba porque el libro al final fue completamente aceptado por las escuelas, fue muy comprado y está en montones de bibliotecas, lo tomó el Ministerio de Educación en sus compras de libros de distribución gratuita... Ya estaba impuesto en azul y no quería que la vuelta al rojo fuera ‘porque sí’: tenía que tener algún sentido simbólico”, explica.
Ese sentido llegó con esta reedición que conmemora tanto los 40 años del Premio Casa de las Américas como los 40 años del golpe. “Además, definitivamente creo que ahora el libro se aprendió a leer con todos sus sentidos –sigue Istvansch–. Mucho más allá del rojo o el azul, es un libro que se resignifica en cada época, sigue siendo tan poderosa su lectura como lo era en los 70, pero los lectores del 2000 han sabido hacer otras nuevas lecturas, y los lectores de esta década otras más. Era momento de volverlo a como fue al principio, así las nuevas generaciones pueden hacer la lectura histórica, la que habla del recorrido del clásico. Por eso la decisión fue sacarlo con una separata informativa que hable de este largo y tan rico camino”. Desde su experiencia como editor y con el trabajo alrededor del libro de todos estos años, Istvansch resalta su capacidad de despertar sentidos y multiplicarlos, en la cantidad de lecturas que habilita de acuerdo a los lectores a los que llega. “Es un libro realmente revolucionario”, halaga. “¡Es tan rico que hasta hay lectores que lo han leído desde el New Age! Causa gracia, pero es así”.
Más allá y más acá de La línea, la prolífica y sorprendente obra de Doumerc y Barnes tiene desde los últimos dos años una nueva y auspiciosa vida en la Argentina. Hubo, para empezar, una muestra de gran calidad en el Museo del Libro y de la Lengua, que dio pie a otras importantes muestras futuras: Paseo Barnes, en la Biblioteca Argentina de Rosario, que se hará de julio a noviembre; otra organizada por la Universidad de Paraná. Hubo otras reediciones como la que inició Colihue con títulos como El pueblo que no quería ser gris y Cómo se hacen los niños, que próximamente continuarán con los premiados Las cosas de la familia Claroscuro y Cuando todo pasa volando. También Ediciones del Eclipse publicará El viaje de ida y el viaje de regreso, entre otros títulos que se preparan, algunos nunca publicados en la Argentina, que pertenecen a los años de la pareja en Italia y España, luego de su exilio.
“Todo esto se me antoja una moneda con sus dos caras: una, la vuelta de los trabajos de Ayax y Beatriz, de una obra que sufrió tormenta y exilio. La otra, la revalorización y la recuperación de una época y de unos años –finales de los sesenta y comienzo de los setenta–, en donde se produjeron obras fundacionales de extraordinaria importancia. Una época que vuelve a ser descubierta desde el punto de vista de la creación, bajo una luz que nos dice que aquellos años, fueron también, prodigiosos”, reflexiona Gabriel Barnes, hijo del matrimonio y también escritor e ilustrador, quien viajará desde Barcelona para esta presentación. “Desde el punto de vista personal, para mí y mis hermanos todo esto reviste una gran alegría y es un seguro modo de volver al país dejado atrás. Después de la muerte de mi madre, decidí mover los trabajos de mis padres y abrí una página en Facebook (ayaxbarnesdibujante). Fue el comienzo de algo hermoso: viejos, nuevos y nuevísimos descubridores se asomaron y se asoman cada día, para disfrutar de esos trabajos. Y, así, con la colaboración y amistad de Pablo Medina de La Nube, entre tantos amigos, empecé a dar los primeros pasos para que esa obra, que a mi entender es un patrimonio de todos, pudiera ser disfrutada otra vez”. Cuarenta años después, ese patrimonio vuelve a ser disfrutado por muchos.
https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/11-38438-2016-04-03.html

lunes, 24 de abril de 2017

Encuentro internacional de narración en la Feria del libro. Buenos Aires 2017

Qué historias viajaran al encuentro en Buenos Aires?
El 5 de mayo estaré contando en la Feria Internacional del libro. Me emociona encontrame con mis amigos narradores! Compartiré historias con otros narradores, el espectáculo se llevará a cabo el día viernes 5 de mayo de 16:30 a 18:00 en la sala Roberto Arlt
22º Encuentro Internacional de Narración Oral “Cuenteros y cuentacuentos” bajo el lema "Voces, Acción, Presencia”, que se desarrollará en el marco de la 43.ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires los días 5, 6 y 7 de mayo de 2017, en La Rural Predio Ferial de Buenos Aires!!